ADIOS AL MAESTRO JULIO SALVADOR ERAZO CUEVAS.

Por: Eustorgio Arrieta Guerra

Señora Elides Martínez viuda de Erazo, Betty, Julio, Sara y Elides, familia de Don Julio Erazo Cuevas; señoras y señores:

La vida terrenal impone condiciones afectivas, en ocasiones contradictorias e incomprensibles, pero que, si somos creyente y a la vez obedientes, reconocemos que Dios dispuso que los hombres viniéramos al mundo, cumpliéramos una misión y retornemos a su lado, para servirle en las tareas que Él tenga destinadas.

Dicen las Santas Escrituras en el libro de Eclesiastés Capítulo 12, versículo 5: “No importa si eres religioso o si no crees en ninguna religión, aún necesitas resolver esta pregunta de mayor importancia, porque después de una breve vida terrenal, el hombre va a su destino eterno. Estéis convencidos, que a esta hora triste para su familia y para la sociedad que lo vio triunfar, que ya descansa en las manos divinas del Creador.

Dicen también las Santas Escrituras, hebreos 9: 27 “El cementerio en donde estarás enterrado no puede sepultar tu alma. Aunque fuera quemado tu cuerpo en la pira crematoria, el fuego no podría consumir tu alma. Si perecieras en las profundidades del mar, tu alma no se ahogaría. ¡TU ALMA NUNCA MORIRÁ! EL DIOS DE LOS CIELOS Y DE LA TIERRA HA DICHO: “TODAS LAS ALMAS SON MÍAS”.

Después de esta manifestación de fe en las promesas del Señor, es preciso referirse a la vida del Maestro de la Música universal, el insigne hijo de esta bermeja tierra, Julio Erazo Cuevas: En la antigua Grecia existían dos figuras en el arte y la cultura, el uno es el rapsoda, recitador y pregonero ambulante que cantaba poemas homéricos u otras poesías épicas, como en el caso de Homero, recorrían las ciudades llevando aquellos mensajes; la otra figura es el aedo, los cuales también narraban y cantaban historias y poesías, que ellos mismos componían como resultado de una inspiración por las musas. Más adelante surgen en la era contemporánea de la cultura, otras dos figuras en las artes literarias. Se trata del juglar, figura parecida al rapsoda y desempeñaban generalmente los papeles de músicos y actores en las obras de los primeros que componían los trovadores; la temática del trovador es fundamentalmente romántica (lírica) y de índole épica.

Se puede afirmar entonces que nuestro estandarte, ícono de la música universal, es lo más parecido a un aedo griego o al trovador de la literatura clásica, a quien la inspiración le dio para componer obras musicales de distintos géneros: De corte romántico lírico como el tango Lejos de ti, o Hace un mes, o Te escribí una carta; o Adiós Adiós corazón; o Boquita Pintá, o Hace un mes, o Rosalbita, o la ranchera Tres noches; otras de corte picaresco, como la canción Mirándote así, yo conozco a Claudia, el bailador, la canción dedicada a Chelín, o canciones costumbristas como la Pata pela, la puya guamalera, las sirvientas de mí pueblo, canciones de corte bucólico, como el caballo pechichón, el perro de María Cantillo,  en fin es una enciclopedia musical que enriquecen el pentagrama universal, que le dieron la vuelta al mundo y que han llevado una enseña de esta tierra colora, la misma que un día afirmara con donaire guamalero: “es que Guamal es tan sabroso, que hasta el río se la está comiendo”.

Maestro quiero parodiar aquel dicho, expresado por usted, frente a Luis Enrique Martínez, Armando Zabaleta, Pacho Rada, Abel Antonio Villa, en el festival vallenato celebrado en Fundación Magdalena, como Julio Erazo Cuevas “no nace otro, si nace no se cría y si se cría se vuelve loco”, pasarán mil años quizás, para volver a ver un talento como el vuestro. Esta humilde población está orgullosa de tu legado musical, y por siempre agradecida por dar a conocer en los cofines de la civilización a esta tierra bermeja.

Te escribí una carta, para saludar al compae Chemo, y mirar la espumita del río, en compañía de Adonai, para decirle que hace un mes estoy mirándote así, con Rosalbita, bailando con la pata pela el himno guamalero, la puya guamalera, retando al bailador, para irse pal mango y saludar a Yina la guamalera divina, y dedicarle unos versos, de la obra lírica Lejos de ti, pasando tres noches en una noche bonita radiante como ninguna para decirle Adiós Adiós Corazón. Gracias Maestro Julio Erazo Cuevas.

Los hijos de Dios Alcanzarán una cierta forma de inmortalidad, y cada vez que suenen las canciones compuestas por ti, producto de tu inspiración en la musa que tuviste hasta hoy, esa sumisa, abnegada esposa, quien te diera lo mejor de sus años, y te acompañara cual Helena de Troya a su héroe Ulises, allí estarás maestro Julio. A ella, la señora Elides, la historia le tiene un espacio bien grande, en donde quepa ese amor prodigado al aeda trovador guamalero.

¡Maestro! Tu pueblo quiere expresarte con mucho cariño lo tanto que significas, para Guamal, para la cultura universal, en el campo de la música, “pero estoy lejos de ti, sin saber cómo estarás”. Seguramente en las manos del Señor.

Adiós maestro, pido a Dios para que brinde consuelo y de fortaleza a tu familia, para soportar tu ausencia física.

Paz en la tumba del maestro Julio Erazo Cuevas.